En Abadesa la experiencia comienza mucho antes de sentarse a la mesa: al entrar al comedor y observar el enorme expositor de cristal cargado de lomos de la mejor carne de vaca y buey del mercado, piezas que son un auténtico “templo” para los más carnívoros, seleccionadas en Discarlux por el propio Guillermo, parrillero y propietario, junto a su mujer, del restaurante/asador Abadesa.